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¿Cómo quieres que sea tu empresa: enfermiza o saludable?

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¿Qué prefieres: que tu empresa sea enfermiza o que sea una empresa saludable? ¡Elige!

¡Claro! Para poder elegir puedes valerte de tu intuición simplemente o necesitar algo de información, que es lo que yo quiero ofrecerte para que puedas decidir con conocimiento de causa si lo que quieres es una empresa enfermiza o apuestas por una empresa saludable.

Y tú me dirás ¿A qué te refieres exactamente? ¿De qué me estás hablando?

Aclarando conceptos:

Tienes razón, comencemos aclarando conceptos.

Una empresa enfermiza, por un lado sería la que tiene poca salud, que enferma con frecuencia, o que no cumple objetivos y no crece, vamos, que no levanta cabeza. Pero, por otro lado, podemos entender una empresa enfermiza como aquella que no previene enfermedades o accidentes a sus empleados o simplemente que no permite que éstos mantengan y aún más, mejoren su salud.

Una empresa saludable, por el contrario, sería aquella que goza de buena salud, cumple con sus objetivos, es sostenible y crece. Pero igualmente podemos hablar de empresas saludables cuando previenen enfermedades y accidentes y también favorecen la salud de sus trabajadores. Otro nombre sería Empresas Promotoras de Salud. A este concepto va dirigido este artículo. ¿Por qué?

Porque los activos más importantes de una organización son sus recursos humanos, las personas, y
éstas han de gozar de buena salud y sentirse con energía para llevar las actividades que se les requiere y de manera eficiente. Convéncete si aún no lo estás: sin directivos sanos, no se logra una organización de éxito por muy maravillosos que sean los servicios que ofreces a tus clientes.

Pero vamos a complicarlo un poquito más ¿A qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de ‘salud’? ¿A qué aspectos del ser humano afecta? Los expertos han ido cambiando los conceptos durante años. A nosotros lo que nos interesa es el concepto más actual. Así podrías decir que:

«Estás sano cuando gozas del más alto nivel de bienestar físico, mental, social y de capacidad de funcionamiento que permitan los factores sociales en que vives inmerso»

Luis Salleras San Martí, 1986

¿Cómo una empresa, tu empresa, puede contribuir a que sus empleados estén sanos?

Pues te lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su primera conferencia mundial sobre Promoción de la Salud. Carta de Ottawa (Canadá, 1986): “La promoción de la salud consiste en proporcionar a la gente los medios necesarios para mejorar la salud y ejercer un mayor control sobre la misma” (Fuente: https://www.fundadeps.org/recursos/documentos/160/carta-ottawa.pdf).

A ver: nuestra salud depende de muchos factores: biológicos como la edad, el sexo, la genética; de nuestros estilos de vida que incluyen mucho más que la alimentación y la actividad física, de nuestra educación, cultura, vivienda, condiciones socio sanitarias, medioambientales, condiciones de vida relacionada con el trabajo y un sinfín de determinantes.

Entonces ¿Cuál es el papel que juega la empresa en todo esto? A tu empresa le tocaría contribuir a esta promoción de la salud solo en el ‘Ambiente Laboral’ que no es poco, pero otra vez te recuerdo que de la salud de tus empleados, depende el éxito de tu empresa. Pero, ¿cómo?

¿Qué hacer para crear un Ambiente Laboral que favorezca la salud de los trabajadores?

Otra vez la OMS te da ideas:

  1. Creando un entorno favorable, y
  2. Estimulando el desarrollo de habilidades personales

Y ahora soy yo desde mi condición de médico y coach quien te ofrece algunas
sugerencia más concretas, y con menor esfuerzo de lo que podríamos pensar, y a bajo
coste.

En cuanto al entorno laboral podríamos hablar de lograr espacios que contribuyan a satisfacer las necesidades puramente relacionadas con la supervivencia de tus trabajadores:

  • buena ventilación para respirar aire puro,
  • temperatura apropiada,
  • fácil acceso al agua de bebida,
  • oferta de alimentos saludables o sea “comida de verdad y con una preparación idónea”,
  • mobiliario ergonómico,
  • promover la actividad física como el uso frecuente de las escaleras, una carrera alrededor de la manzana, o un lugar donde estirarse o saltar pongamos por caso,
  • dar cabida a momentos de relajación, meditación, o incluso unos momentos de sueño,
  • o favorecer encuentros entre los trabajadores más allá de lo laboral, etc.

Con todo ello se favorece la salud física y a la vez se contribuye a disminuir los niveles de estrés, aumentar la concentración, rendimiento, creatividad, y las relaciones interpersonales lo que será beneficioso para el trabajo en equipo pues todo el mundo sabe lo bien que sientan unas risas entre colegas. Te invito a echar un vistazo a ‘Yo Soy Salud” Ed. Eolas, qué escribí para ayudarte en algunos de estos aspectos.

En otro orden de cosas, más de tipo psicológico digamos, tres apuntes: La conciliación familiar aunque pareciera no estar dentro del entorno laboral es fundamental. La familia se lleva “puesta” al trabajo, es así y tú lo sabes por experiencia. Una disputa con la pareja, un hijo enfermo o con problemas en el cole, padres mayores a quienes atender.

Si la empresa favorece la conciliación familiar permite que sus empleados puedan ocuparse y disfrutar de sus familias como se merecen, a su vez cuando se ocupen y disfruten de su trabajo puedan concentrar toda su mente y sus acciones en su trabajo.

Así, horarios más flexibles, teletrabajo, salario por objetivos y no por horas presenciales, etc. pueden ser de gran interés. Esperanza, perdona: ¿has dicho disfrutar de su trabajo? ¡Por supuesto!

Disfrutar es sentir placer y si no sientes placer en lo que haces es imposible que te levantes con ilusión, seas creativo, mantengas una actitud positiva y te relaciones de forma sana, con tus directivos, sus equipos y los clientes.

Si a pesar de poner toda la carne en el asador, no sientes placer, lo siento pero estás equivocando tu camino, y quizás tengas que partir de cero e investigar cual es el propósito profesional en tu vida. No sigas, porque no solo puedes arruinarte tú, también vas a llevar a la ruina a los que de tu organización dependen.

La forma de llevarlo a cabo es otro tema pero siempre, siempre hay una solución para cada asunto solo hay que ‘mirar’ hacia donde está. Si es un directivo quien ‘sufre’, negocia su partida si él no se siente capaz de tomar esa decisión. Os vais a hacer un favor mutuo, créeme.

Oigo frecuentemente decir que los empleados valoran en muchas ocasiones más estas características que venimos tratando que el propio sueldo. Bueno, bueno. No tan deprisa ni tan sencillo.

Aquí estamos hablando de la Ley del dar y recibir

No se trata de decir qué valora más un empleado, se trata de que siempre ha de existir un equilibrio entre lo que la empresa da y el empleado recibe, y un equilibrio entre lo que el empleado recibe y lo que él aporta a su empresa.

Infinitas combinaciones, tantas como empresas y sus políticas, y tantas como empleados y sus circunstancias particulares.

Este tema da para mucho y será interesante dedicarle un capítulo especial; pero no quería dejar pasar esta ocasión sin hacer alusión a la Ley del Equilibrio de la que depende la estabilidad de todos los sistemas a nivel universal, el sistema organizacional no se libra, obvio.

Si te das cuenta todo lo hablado hasta el momento va a contribuir a que tus empleados se sientan cómodos, contentos y felices en su empresa, que es la tuya, lo que sin duda constituye una invitación a involucrarse en los objetivos de la misma.

Si tu empresa cuenta con departamento de RRHH es a quien le corresponde implementar las estrategias sugeridas. Si no cuentas con ello, solicita ayuda a la Empresa de Prevención de Riesgos Laborales y Salud laboral con quien trabajas y/o contrata profesionales que puedan informarte, formarte y transformarte, sobre las distintas facetas que he mencionado.

En cuanto a la segunda estrategia que te aconseja la OMS, el desarrollo de habilidades personales, estaríamos hablando de contribuir al empoderamiento personal tanto tuyo como el de tus directivos, y me ha gustado especialmente esta definición:

«El empoderamiento personal es el proceso por medio del cual se dota a un individuo, comunidad o grupo social de un conjunto de herramientas para aumentar su fortaleza, mejorar sus capacidades y acrecentar su potencial, para desarrollar acciones y tomar decisiones que puedan afectar a su vida de forma positiva: situación social, política, económica, física, psicológica o espiritual.»

https://www.significados.com/empoderamiento/

Como puedes deducir, sin empoderamiento personal no puede alcanzarse el empoderamiento profesional y por tanto no se puede llegar a ejercer un liderazgo que contribuya a los objetivos de la organización.

Y siento decirte que en este sentido necesitas ayuda, a no ser que te veas capaz por ti mismo de asumir esta responsabilidad y no ‘morir’ en el intento. Infórmate de que profesionales podemos ayudarte en esta tarea. Por lo que a mí respecta, los coaches, con los procesos de coaching personal sin duda alguna podemos colaborar en este sentido comenzando por ti, pero sin olvidarte de tus directivos.

Y por el momento, hasta aquí. Espero haberte aportado ideas claras, yo creo que ya tienes información suficiente, para poder tomar una decisión: ¿Empresa Enfermiza o Empresa Saludable?

¡Elige!

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